Club de Escritores Red2007
Dineromail
Joy Friselina
Roundcube
Panel de control
Fantasy

San ExpeditoOh glorioso San Expedito de las causas justas y urgentes, ayúdanos en esta hora de aflicción y desesperación. Intercede por mí ante nuestro Señor Jesucristo, tú que eres un Santo el Santo de las causas urgentes, tú que alejas quienes quieren dañarnos, ayúdame, dame fuerzas, coraje y serenidad.
Protege a mi familia como lo haces con la Juventud, los enfermos, el trabajo, los negocios y juicios.
Atiende mi pedido (realizamos nuestro pedido) atiéndelo con urgencia, por favor devuélveme la paz. Te seré fiel el resto de mi vida y daré a conocer tu nombre a todos los que tienen Fe.
El martirio de San Expedito, ocurrió en 19 de abril del año del Señor 303, se conmemora todos los días 19.
Artículos de Friselina
Ventas por mayor y meno
r


Av. Patricios 1686
CABA

Club de Escritores
Red2007


Un espacio para compartir

APUNTES

En las Navidades, una  de mis abuelas me regalaba una "enagüita" de esas que se usaban debajo de los vestidos (sobre todo cuando ibas al médico ¿?) y que nunca estaban de más. Y mi otra abuela, la materna, me obsequiaba un arbolito navideño de plástico, que era troquelado y tenía unas cuentas que servían para adornar al mismo o para confeccionar una pulsera.

Año tras año eran los mismos regalos. Y siempre me causaban la misma alegría...

 

Cunado mi familia eran mi papá, mi mamá y mi hermanita, nos turnábamos para pasar las fiestas: Si un año la de Navidad era en la casa de la familia de mi papá, el otro en la de la de mi mamá. Lo mismo para el Año Nuevo.

Eran épocas de reuniones con mucho barullo. Me acuerdo de mi tío Pichi cantando "Las cien guitarras" (era la única que sabía)Y del primo Mingo, mi papá y la tía Mecha cantando "Merceditas", obviamente todos medios borrachos. Por la otra familia lo teníamos a  mi abuelo Cun, bailando muñeiras y a mis primos, sacando el tocadiscos a la calle para armar la farra entre todos los vecinos. Me acuerdo de tantas cosas... pero seguramente son interesantes solo para mi.

 

Más adelante, con mis viejos separados y mis abuelos muertos, nosotras (mi hermana y yo) ya casadas y con hijos, comenzamos a compartir algunas de esas fiestas en casa de mi papá. Se cambiaron algunas costumbre, ya no se salía a saludar a los vecinos, todo era más íntimo, pero igual la pasábamos bien. Tranquilos.

 

Mi papá estuvo muy enfermo por más de diez años, le amputaron ambas piernas. Pero nunca perdió el ánimo. Antes de morirse tenía el anhelo de poder pasar la Navidad en casa de mi hermana. Sabía que la situación económica de ella andaba como el traste, casi tan mal como la de él, pero con unos bonos que le daban por las compras en el súper mercado Coto, le había comprado unos vasos y platos que le hacían falta. Unos días antes de las fiestas lo internaron. Sabía que se estaba muriendo, pero en lo único que pensaba era en salir pronto del hospital para pasar sus últimas fiestas con sus hijas y poder dar su última cuota de amor. No pudo.

 

Como entiendo que nos soy más que un ente lleno de recuerdos, y que cada uno de estos se repite constantemente en algún tiempo y lugar, siento constantemente la felicidad de evocarlos y de vivir el momento tratando de transmitir todo lo bueno que me enseñaron las personas tan bellas que Dios me dio la dicha de conocer.